Sistemas de ayuda de conducción: ¿cuáles son y cómo funcionan?

14 de agosto de 2020 Tiempo de lectura 5´
Los sistemas de ayuda a la conducción se denominan ADAS (Advanced Driver Assistance Systems) y están destinados a la reducción de accidentes en carretera, teniendo en cuenta que la mayoría de estos se producen por una pérdida de atención momentánea del conductor segundos antes del siniestro. Los ADAS son todas las funciones incluidas dentro de la seguridad activa del vehículo, que eliminan cualquier fallo humano para conseguir que la conducción sea más segura. Estos sistemas dotan al vehículo de una autonomía única y, casi de la misma forma que un ser humano, el coche puede comprender el entorno e identificar todos los peligros que le rodean gracias a ellos. Nos encontramos ante una serie de sistemas que muchos vehículos ya incluyen; de hecho, la Unión Europea pretende aprobar la propuesta de obligatoriedad de los ADAS en cualquier vehículo de aquí a tres años, con objeto de reducir unas 15.000 muertes y en torno a 140.000 heridos al año en Europa.  Se trata de una propuesta para reducir las consecuencias negativas de los impactos y accidentes en carretera. Entrando en materia, cabe distinguir los sistemas de ayuda más frecuentes: frenado autónomo de emergencia, mantenimiento de carril, alerta de tráfico cruzado, control de crucero adaptativo, control del ángulo muerto y sensores de aparcamiento. Aunque estos no son los únicos sistemas, todos los vehículos con sistemas de ayuda a la conducción normalmente cuentan con ellos. Frenado autónomo de emergencia El frenado autónomo de emergencia detecta peatones y ciclistas y activa los frenos de forma automática ante un posible atropello y su eficacia es mayor para zonas urbanas y a bajas velocidades. Los frenos también se activan automáticamente en otros casos, como un frenazo brusco o un vehículo parado. Mantenimiento de carril El mantenimiento de carril actúa en casos de somnolencia o ante una posible distracción. El sistema puede localizar las líneas de la carretera y direccionar el coche de nuevo al carril correspondiente. Alerta de tráfico cruzado Cuando el coche está estacionado y ponemos la marcha atrás, el sistema  de alerta de tráfico cruzado nos avisa en caso de que haya otro vehículo para evitar un posible impacto. Control de crucero adaptativo El sistema consigue mantener al vehículo a la misma distancia del que le precede de forma automática, ya sea reduciendo o recuperando velocidad. Control de ángulo muerto A pesar de la existencia de los retrovisores, un sensor avisa al conductor del vehículo del rebasamiento por parte de otro coche con el fin de aportar más información en caso de que la visibilidad a través de los retrovisores sea muy reducida. Sensores de aparcamiento Unas señales acústicas nos avisan a medida que nuestro vehículo se acerca a algún obstáculo. El sonido se intensifica a medida que el obstáculo se encuentre más cerca. Todos estos sistemas ayudan al desarrollo de una conducción más segura, pero esto no significa que el conductor deba dejar a un lado sus obligaciones y se despiste más de lo habitual por contar con los ADAS. Aunque nuestro coche cuente con sistemas de ayuda a la conducción, nuestra forma de conducir debe ser responsable. ¿Cómo funcionan los sistemas ADAS? Los sistemas de seguridad , necesitan de distintos mecanismos o sensores para llevar a cabo su función de forma correcta, es decir, necesitan usar sus “ojos” para identificar todos los peligros y obstáculos que les rodean. Para que estas funciones sean útiles y correctas, los vehículos necesitan de cámaras, sensores de radar, sensores de ultrasonido, sensores láser y sensores de vídeo. La mayoría de cámaras tienen un rango de 50 a 500 metros y de hasta 180 grados; suponen problemas de visión en casos de clima adverso o cuando presentan suciedad. Los sensores de radar localizan objetos en movimiento, con un rango de 360 grados y 250 metros de alcance; no distinguen colores y su reconocimiento de formas es reducido a diferencia de las cámaras. Los sensores de ultrasonido reconocen el entorno hasta a seis metros de distancia; sus impulsos chocan contra el obstáculo y devuelven la información al vehículo, facilitando tareas como el aparcamiento. Los sensores láser LIDAR no son tan utilizados debido a su reducido alcance en casos de lluvia o niebla; miden distancia, posición y altura con un alcance de hasta 200 metros. Todos estos mecanismos presentan diferentes limitaciones y, únicamente, combinando la información que ofrecen, el vehículo podrá hacer uso de los sistemas ADAS. Las cámaras y sensores de vídeo suelen situarse en la parte alta y central del parabrisas y se combinan con los radares y sensores de ultrasonido repartidos por distintos puntos del coche; también hay cámaras en los retrovisores o en la parte trasera. Los coches con mejores sistemas de asistencia a la conducción son Audi Q5, BMW Serie 5, Range Rover Velar,  Volvo XC 60. A pesar de esto, cada vez son más los coches con estos sistemas y, atendiendo a la propuesta de la UE antes mencionada, los ADAS aplicarán durante los próximos años.

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