Fiscalidad del renting: todos los secretos

10 de febrero de 2020 Tiempo de lectura 5´

La fiscalidad del renting juega un papel fundamental en la toma de decisión de las empresas y de los profesionales autónomos. Esta forma de movilidad, que te permite utilizar un vehículo sin tener que comprarlo, cuenta con ventajas en términos de IVA, IRPF e Impuesto de sociedades. Compartimos contigo los detalles, porque nos gusta hacerte la vida más fácil.

Por si acaso no tienes claro qué es el renting de coches: funciona como un alquiler (a medio o largo plazo) que incluye todos los servicios que necesitas y los gastos recurrentes de un vehículo a cambio de una cuota mensual. En términos técnicos, es un contrato de arrendamiento operativo.

La principal ventaja de este tipo de movilidad es que te limitas a pagar una cuota, sin entrada gracias a Vamos, y te olvidas del mantenimiento del coche, así como del impuesto de circulación, el seguro y la ITV. Sin embargo, la fiscalidad del renting te ofrece otras ventajas.

Atención, porque solo podrás sacar provecho de la fiscalidad del renting si eres autónomo no sujeto al régimen de estimación directa o si quieres conseguir movilidad para una empresa. Los particulares y los profesionales que cotizan por el sistema de módulos (bares, taxistas o peluquerías) pueden tener un coche de renting sin aprovechar las ventajas fiscales.

¿El renting se puede desgravar?

El renting se puede desgravar si eres autónomo. De hecho, puedes incluir el coste de tu contrato de alquiler de coche como gasto deducible en el IRPF (Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas) cuando realices la declaración de la renta anual. Eso sí, ten en cuenta que el arrendamiento debe estar vinculado con tu actividad económica.

Para que nos entendamos, tendrás que demostrar que el coche es una inversión necesaria para llevar a cabo tu negocio y no una solución de movilidad personal.

Renting e Impuesto de Sociedades

La fiscalidad del renting también beneficia a las empresas que buscan una flota para sus ejecutivos, comerciales y transportistas: es deducible como gasto y se aplica al Impuesto de Sociedades que paga toda compañía.

Ten en cuenta que, para deducir el 100% de la cuota mensual de un renting, tienes que demostrar que el gasto es necesario para el desarrollo de la actividad y que cumple con el resto de los requisitos exigidos por Hacienda, como disponer de una factura, la imputación temporal, la contabilización detallada y la correlación con los ingresos. Tienes más detalles en la Ley 27/2014 del Impuesto de Sociedades.

Recuerda que la fiscalidad del renting como retribución en especie para los empleados de la empresa tiene un tratamiento diferente. Te lo contamos en esta otra entrada sobre cómo contabilizar el renting de un coche.

¿Cuánto es el IVA del renting?

El IVA del renting es el otro aspecto de la fiscalidad del renting que beneficia a las empresas y a los profesionales. La cuota mensual que pagas por tener un coche es 100% deducible siempre y cuando el vehículo tenga que ver con la actividad económica, como ocurre con el IRPF y el Impuesto de Sociedades.

Para que no tengas dudas, el artículo 95 de la Ley del IVA establece que «Los empresarios o profesionales no podrán deducir las cuotas soportadas o satisfechas por las adquisiciones o importaciones de bienes o servicios que no afecten, directa y exclusivamente, a su actividad empresarial o profesional».

Ten en cuenta que, cuando un inspector de Hacienda tiene dudas sobre si el coche de renting es afecto a la actividad del negocio, establecerá una llamada presunción de afectación del 50%. Esto es, la mayoría de los inspectores parten de esta base hasta que documentas que, en efecto, el automóvil tiene que ver con la actividad económica.

Por cierto, el IVA del renting es del 21%.

Esperamos que la fiscalidad del renting te haya quedado clara gracias a esta entrada. Si te ha ayudado, ¿por qué echas un vistazo a los coches de renting de Vamos e intentas aprovechar sus ventajas fiscales?

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